Proyecto/Obra
2010/2013
Localización
Sevilla
Superficie
1246.62 m2
Tipología
Religiosa - Iglesia
Cliente
Archidiócesis de Sevilla
Tipo
Concurso restringido. Primer premio.
Estado
Construido

La propuesta planteada configura la construcción de la Iglesia que pretende el entendimiento de un Centro Parroquial como un todo, en el que un vacío central articule los espacios de culto y el resto de las dependencias parroquiales, consiguiendo así una mayor riqueza en la vida de la comunidad parroquial. En este sentido se ha plantado el espacio principal de la Iglesia como un espacio que se prolonga visual y espacialmente en el patio principal del complejo, como una alfombra tendida sobre la que la asamblea se distribuye alrededor del presbiterio, favoreciendo así la participación de los fieles en los actos litúrgicos. Esta disposición busca fortalecer el binomio formado entre lo trascendente y lo social, ayudando así a conformar algo tan importante en una parroquia como es el tejido de relaciones afectivas, sociales, incluso culturales, que en definitiva constituyen la identidad de la comunidad y su relación con el barrio en el que se asienta.

Siguiendo estos principios la propuesta completa la carcasa exterior cerrada a lo largo del perímetro de la parcela iniciada en la fase I, abriéndose al exterior de forma clara solo en el patio de entrada, y potenciando así el vacío central que a modo de oasis actúe como foco de atracción al usuario. De esta forma se adapta al entorno urbano y social como volumen rotundo con clara vocación de convertirse en uno de los hitos urbanos de barrio, una referencia para sus habitantes que la percibirán como lugar de acogida, pero que a la vez se protege con eficacia de los frecuentes actos de vandalismo de los que son objeto los espacios públicos colindantes.

Como contraste a esta rigidez, la cubierta se despliega con total libertad alternado planos horizontales e inclinados en consonancia con los diferentes espacios de la liturgia, permitiendo a su vez la adecuada entrada de luz en cada uno de ellos, consiguiendo así la coherencia de escalas entre lo trascendente y lo humano.

 

Realizado en colaboración con:
Joaquín Pérez-Goicoechea (AGi Architects)

Fotografía:
Miguel de Guzmán